Se nos vino el agua al cuello…

Desde mediados de 2015 se confirmaba en los medios que esta campaña agrícola iba a ser un año “Niño”, generando precipitaciones excesivas y tormentas más intensas que en un año normal.

Las lluvias se retrasaron pero al final llegaron, en forma menos esporádica de lo que se esperaba pero con mucha intensidad. Tanta, que en la zona núcleo agrícola de la Argentina ya se visualizan los campos inundados, los diarios y noticieros publican fotografías de los hechos, y se contratan drones y aviones tripulados para hacer vuelos por las zonas.

Para los productores agrícolas y habitantes de las zonas es más preocupante aún que las inundaciones en los últimos años han sido desde febrero en adelante. Así lo indica el régimen hídrico de esta zona y así ha sido, incluso viendo sus picos por acumulación de agua hasta los meses de abril y mayo.

Sin embargo los datos concretos de los efectos actuales o modelos futuros de “qué pasaría si” no se ven publicados en los principales medios de comunicación. Es común ver titulares de “ 50.000 mil hectáreas inundadas” que algún experimentado arriesga, sin conocer si son 40, 50, 60 o por qué no 100 mil en realidad.

Desde ayer 13 de enero se encuentra disponible una imagen satelital de 10 metros de resolución que permite cuantificar al detalle la cantidad de hectáreas reales afectadas en las zonas de Corral de Bustos, Canals, Arias, Isla Verde, Rufino, Venado Tuerto y alrededores.

Sigue siendo el potencial más grande de las imágenes satelitales la capacidad de cobertura que poseen en una sola toma, abarcando gran superficie y permitiendo a los especialistas categorizar la cobertura hídrica y cuantificarla, ahora con 10 metros, con una precisión más que suficiente.

Si sumamos al estado actual modelos de elevación digital (también disponibles) y aplicamos modelos hidrológicos, no es complejo darse cuenta que los meses por venir serán más que complejos para aquellas zonas.

Al ver las imágenes actuales, salta a la luz claramente como aquellos campos con campos sembrados hace más de 45 a 60 días, poseen una cobertura tal y un requerimiento hídrico que ha hecho bajar las aguas y retenerlas en forma más eficientes, sin embargo, en aquellos lotes sin cobertura o sobre pastoreados están, al día de hoy luego de casi 10 días, con agua superficial. Las acciones como las fechas de siembra tempranas previas a las grandes tormentas, también afectan al sistema.

Los modelos predictivos que combinan imágenes satelitales, modelos de elevación, modelos hidrológicos y expectativas hídricas procesados a través de programas avanzados de Sistemas de Información Geográfica deben comenzar a ser una herramienta que permita a los profesionales del sector agropecuario y la gestión territorial urbana poder tomar decisiones en base a información más concreta y elaborada.

Imagen del 13 de enero de 2016 – Color Natural – Resolución de 10 metros.

 

Imagen de Corral de Bustos – Falso Color que resalta en azul el agua superficial.

Imagen de Guatimozín – Falso Color que resalta en azul el agua superficial.